BBVA ha llevado a cabo una significativa desinversión en Telefónica, reduciendo su participación del 5% a un 1,96% del capital de la conocida operadora de telecomunicaciones. La notificación de esta operación fue realizada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el transcurso de este miércoles, lo que evidencia un cambio marcado en la estrategia del banco, que anteriormente había mantenido una relación cercana y activa con la empresa.
Contexto de la desinversión y situación actual del sector
La reducción de la participación de BBVA se traduce en un paquete que, considerando el precio actual de las acciones de Telefónica, que ronda los 3,5 euros, representa un valor aproximado de menos de 400 millones de euros. Esta decisión ha tomado por sorpresa a algunos analistas, quienes señalaron que el momento elegido podría ser considerado inoportuno, ya que anteriormente las acciones habían mostrado mayores niveles de fortaleza, tanto durante la gestión de Marc Murtra como en la del periodo anterior.
Una relación de colaboración continua
Carlos Torres, presidente de BBVA, había declarado hace tan solo una semana que la inversión del banco en Telefónica era de carácter netamente financiero y no estratégico. 'Mantenemos una excelente relación con Telefónica en diversas áreas y continuaremos colaborando en múltiples proyectos conjuntos', afirmaron fuentes del banco. Esta colaboración abarca desde la financiación de las operaciones de Telefónica hasta la implementación de acuerdos que ofrecen condiciones preferenciales a empleados y exempleados del grupo.
Entre las iniciativas más destacadas se incluyen la venta y financiación de dispositivos móviles en España, así como la creación de varias filiales destinadas a la concesión de préstamos al consumo en América Latina. A pesar de esta notable reducción en su participación, se espera que la relación comercial entre las dos entidades continúe siendo fluida y provechosa.
Historia de una colaboración transformadora
En su momento más significativo, BBVA llegó a poseer más del 10% de las acciones de Telefónica y contaba con hasta tres representantes en su consejo de administración. Sin embargo, con el tiempo, esta participación fue disminuyendo de manera notable, culminando con la salida de José María Abril en febrero de 2026, quien fue el último consejero en representar al banco en el operador. Previamente, BBVA había aprovechado la falta de un núcleo duro de accionistas para aumentar su presencia en el consejo, buscando igualar el peso de CaixaBank en la toma de decisiones dentro de la empresa.
Por su parte, Telefónica también había mantenido su propia participación en BBVA, llegando a controlar cerca del 1% del capital del banco. Esta participación fue igualmente vendida el año pasado como parte de una estrategia para mejorar su liquidez, quizás anticipando los retos que venían en el sector.
Proyectos conjuntos y el futuro de la alianza
En paralelo a esta desinversión, Telefónica está avanzando junto a sus socios en el Reino Unido en la adquisición de la red de fibra de Netnomnia, una de las empresas de infraestructura independiente más importantes de ese país. Para agilizar este proceso, Nexfibre, una empresa conjunta en la que participan Telefónica, Liberty Global e Infravia, ha solicitado a la autoridad de competencia británica acelerar los trámites de revisión y pasar a la fase de investigación profunda. Esta operación, valorada en aproximadamente 2.300 millones de euros, es clave para facilitar otros acuerdos dentro del intrincado entramado de empresas de fibra independientes y altamente endeudadas en el Reino Unido, y se espera que la Comisión Europea dé luz verde a la transacción, mientras que el veredicto británico podría llegar a finales de este año.




