En este contexto desafiante, la cerveza sin alcohol ha emergido como una excepción destacada. Su consumo creció un 4,6% en 2025, alcanzando los 3,3 millones de hectolitros y representando el 14% del total de la cerveza consumida en España. Este crecimiento sostenido en el sector sin alcohol indica que se ha despojado de su estigma, convirtiéndose en una opción habitual tanto en hostelería como en el hogar. La mayoría de quienes optan por esta alternativa no son consumidores ocasionales, sino bebedores regulares de cerveza que ajustan sus elecciones a las circunstancias.