En una jornada decisiva en el Congreso de los Diputados, la Comisión de Justicia ha dado un importante paso hacia la aprobación de una ley que facilitará la obtención de la nacionalidad española a los saharauis nacidos en el territorio del Sáhara Occidental durante el período de control español. La proposición, que había permanecido estancada durante un año por divergencias internas en el PSOE, avanza tras las presiones de la coalición Sumar, que ha insistido en la urgencia de este tema.
Un Proceso Congresual Marcado por la Tensión Política
La sesión celebrada este martes culminó con un informe positivo por parte de la ponencia que revisa la ley, lo que indica que la propuesta está cerca de su aprobación final. El respaldo fue mayoritario, con la participación del PSOE, Sumar y otros partidos de la coalición gubernamental. En contraste, el Partido Popular (PP) y Vox se manifestaron en contra, mientras que Junts optó por la abstención.
La ley contempla la concesión de la nacionalidad española bajo circunstancias excepcionales para los saharauis que nacieron antes del 11 de agosto de 1977, cuando la zona era aún una colonia española. La diputada Tesh Sidi, representante de Sumar y de origen saharaui, ha destacado que cerca de 50,000 personas en los campamentos de refugiados podrían beneficiarse de esta legislación, aunque ha admitido que no todos los elegibles optarán por solicitarla.
Requisitos y Plazos para la Solicitud de Nacionalidad
Para acreditar su condición de saharaui nacido en territorio español, los solicitantes podrán presentar una serie de documentos que incluyen desde un DNI (aunque no esté vigente), hasta un certificado de nacimiento o de escolarización. La normativa establece que no se aplicarán gravámenes a la solicitud, que deberá ser presentada en un plazo de tres años a partir de la entrada en vigor de la ley, la cual se prevé seis meses tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Asimismo, el tiempo de residencia legal y continuada en España para que los saharauis puedan optar a la nacionalidad se reducirá a dos años, equiparando así este proceso al que ya existe para los ciudadanos latinoamericanos. Esta modificación representa un paso significativo hacia la inclusión, dado que el Sáhara Occidental, a pesar de ser una ex-colonia española, carecía de este tratamiento preferencial, lo que resonaba como una disonancia en el contexto de los derechos de los migrantes.
Un Cambio en la Postura del PSOE y Expectativas de Futuro
Desde Izquierda Unida (IU) celebran que el PSOE, tras haber rechazado previamente la toma en consideración de esta ley en febrero de 2025, haya cambiado su posición para colaborar activamente en su trámite. Enrique Santiago, portavoz de Sumar, enfatizó que con la aprobación de siete enmiendas transaccionales se ha logrado incluir prácticamente todas las propuestas realizadas por los diferentes grupos.
En su declaración, Tesh Sidi resaltó la importancia histórica de esta legislación, argumentando que devuelve la nacionalidad a generaciones anteriores que fueron afectadas por la descolonización. La diputada expresó su optimismo respecto a la aprobación final, aunque manifestó su sorpresa ante el cambio de postura del PP, que a su juicio ha cedido a las presiones de Vox al cambiar su apoyo a los saharauis por una resistencia hacia esta ley.




