El Partido Popular (PP) ha experimentado un notable retroceso electoral desde la primavera de 2024 hasta la primavera de 2026, donde ha perdido ocho puntos porcentuales y dos millones de votos. Este descenso en su base de apoyo coincide con un cambio drástico en su discurso político, particularmente en temas relacionados con la inmigración. La estrategia adoptada por el partido parece haber estado influenciada por la idea de acercarse a las posturas de Vox, un partido que ha estado ganando terreno en el panorama político español en los últimos años.

Un cambio que suscita controversia

El PP, bajo la dirección de varios de sus líderes, ha decidido abandonar algunos de los principios que caracterizaban su discurso tradicional sobre la inmigración. Durante este periodo, el partido ha comenzado a adoptar un enfoque más crítico hacia la inmigración, poniendo a los inmigrantes bajo sospecha en diversas ocasiones. Esta táctica ha generado un debate interno, ya que, a pesar de ser la única excepción del partido, Isabel Díaz Ayuso se ha mantenido firme en sus principios, marcando una distinción entre su posición y la de otros dirigentes del PP.

Impacto en la economía y en la política

Es relevante destacar que, durante este mismo periodo, un informe reciente evidenció que la regularización de inmigrantes, apoyada por sectores como la Iglesia y las patronales empresariales, ha tenido un impacto positivo en la economía. Este proceso ha permitido alcanzar tasas de creación de empleo no vistas desde el final de la pandemia, así como un aumento en la afiliación a la seguridad social, lo que contradice la narrativa negativa que algunos sectores del PP han intentado establecer sobre la inmigración.

Vox, un competidor en ascenso

El crecimiento de Vox, que ha ganado la misma cantidad de votos que el PP ha perdido, plantea la pregunta sobre la efectividad de la estrategia adoptada por el Partido Popular. Algunos analistas sugieren que el intento de acercarse a la retórica de Vox podría no ser la solución para recuperar la confianza de los votantes, especialmente aquellos que ven en el discurso xenófobo una deriva peligrosa y un alejamiento de los valores tradicionales de la derecha española.

El futuro del PP y la percepción pública

La situación actual del Partido Popular plantea interrogantes sobre su futuro. Con la aparición de nuevos líderes como Ayuso, cuyo enfoque ha sido elogiado por varios sectores de la sociedad, la dirección del partido deberá evaluar si continuar con este tipo de retórica o regresar a un enfoque más inclusivo que refleje una realidad social diversa. A medida que se acercan elecciones futuras, será esencial que el PP no solo recupere el apoyo perdido, sino que también redefina su identidad política para no perder a un electorado que busca consistencia y autenticidad en sus representantes.