La Fiscalía y la acusación particular han presentado su solicitud de pena de 12 años de cárcel para cada una de las siete exmonjas de Belorado, quienes serán juzgadas por diversos delitos que incluyen coacciones, trato denigrante, abandono y omisión de socorro hacia cinco religiosas mayores, así como delitos económicos como administración desleal y apropiación indebida. Esta situación ha sido objeto de un comunicado emitido por las clarisas cismáticas involucradas en el proceso.
Reacciones de las exmonjas ante las acusaciones
En respuesta a las acusaciones, las exclaras han emitido un comunicado en el que se declaran 'plenamente inocentes' de los cargos que les han sido imputados. En sus declaraciones, expresan su confianza en que 'la verdad pueda quedar plenamente acreditada' y sienten que la presión sobre su comunidad ha aumentado, describiendo el proceso judicial como 'una caza de brujas reminiscentes de épocas de la Inquisición'. Las monjas aseguran afrontar este desafío con 'serenidad' y 'convicción' en su camino, a pesar de las adversidades.
Las acusadas se definen como 'mujeres de fe' y sostienen que su fortaleza proviene de su compromiso espiritual y de la comunidad que han forjado a lo largo de los años. Insisten en que el conflicto legal que enfrentan es resultado de haber desafiado a la autoridad eclesiástica, situación que consideran un motivo de 'persecución y castigo'. A pesar del sufrimiento generado por este proceso, las exmonjas reiteran su disposición a continuar defendiendo 'nuestra dignidad, libertad de conciencia y vocación'.
Circunstancias de las religiosas mayores
La investigación se centra también en las condiciones de vida de las religiosas mayores en el monasterio. Según el auto del Juzgado de Instrucción nº 5 de Bilbao, el 13 de mayo de 2024, la abadesa y otras investigadas manifestaron su intención de romper con la Iglesia católica, lo que culminó en un cisma y su posterior excomunión. Los testimonios de dos testigos protegidos revelaron maltratos, humillaciones y amenazas de represalias, lo que llevó a algunas a abandonar el monasterio.
Las religiosas mayores, cuya atención médica fue objeto de preocupación, enfrentaban serios problemas de salud. De las cinco monjas, la más anciana contaba con 101 años, y varias presentaban deterioro cognitivo. La investigación destaca que, tras el traslado a un nuevo monasterio en Orduña, no recibieron la atención médica adecuada durante un prolongado periodo, lo que agrava las acusaciones en su contra.
Malos tratos y condiciones alarmantes en el monasterio
Un informe forense detalló las deficientes condiciones higiénicas en las que se encontraban las religiosas mayores. El documento mencionó que el monasterio presentaba una notable falta de higiene, con cocinas sucias y alimentos en mal estado. En el transcurso de un registro judicial, se encontraron situaciones preocupantes que evidenciaban un descuido extremo hacia la salud de las monjas, lo que resultó en que una de ellas fuese hospitalizada y, lamentablemente, falleciera poco después.
Los problemas de salud de las religiosas se intensificaron durante su estancia en el monasterio de Orduña, donde se registró una notable falta de asistencia médica, complicando su estado ya vulnerable. Las exmonjas han sido acusadas de manipular y controlar a las mayores, aprovechándose de su deterioro cognitivo para mantener su autoridad y control sobre ellas, generando un ambiente de temor que limitada su capacidad de decisión.
Implicaciones económicas detrás del conflicto
El auto judicial sugiere la existencia de motivos económicos detrás de la oposición de las exmonjas a la salida de las mayores del monasterio. Luego de la ruptura con la Iglesia, las cuentas del monasterio fueron bloqueadas y la administración pasó a manos del Comisario Pontificio. Las acusadas habrían planificado maneras de abrir cuentas compartidas con las religiosas mayores para acceder a sus pensiones, aunque bajo un patrón de abuso en la gestión de estas cuentas. Este aspecto revela una dimensión adicional del conflicto, vinculando la ética religiosa con la administración financiera.




