Aitana Alberti, reconocida poeta, falleció a los 84 años en La Habana, donde residía desde 1984, según informaron fuentes de medios estatales el día de ayer. Nacida en 1941 en Argentina, Aitana fue la hija de los célebres escritores españoles Rafael Alberti y María Teresa León, quienes se exiliaron en el país sudamericano durante la Guerra Civil Española. Su vida estuvo marcada por una profunda dedicación a la poesía y a las artes, esfuerzos que influyeron significativamente en la cultura cubana contemporánea.
Un legado cultural innegable
Aitana Alberti no solo se destacó como poeta; también desempeñó un papel fundamental en la promoción cultural en Cuba. Presidiendo la Cátedra Rafael Alberti en la Universidad de La Habana, contribuyó a la formación y difusión del pensamiento poético en el país. Durante más de quince años, trabajó en el centro cultural Dulce María Loynaz, donde dirigió el programa 'Fe de vida: Imagen y palabra', que celebró y divulgó la obra de los poetas pertenecientes a la 'Generación del 27', a la que su padre también pertenecía.
Además, Aitana formó parte activa de la comunidad artística internacional como miembro del Movimiento de Poetas del Mundo y fue presidenta del Proyecto Cultural Sur en Cuba, una iniciativa que conecta a 30 ciudades de Europa y América. También estuvo involucrada en la organización del Festival Internacional de Poesía de La Habana, un evento que ha reunido a destacados poetas de todo el mundo con el fin de fomentar el intercambio cultural.
Una voz de resistencia en la poesía
La obra poética de Aitana Alberti incluye numerosos títulos, entre los que se destacan 'Poemas de Aitana Alberti' (1955), 'Pupila al viento' (1998), 'Y de nuevo nacer' (1999) y 'Amazona en la centella' (2016). Además, incursionó en la narrativa con obras como 'Inquilinos de la soledad' (2006), un tributo a los exiliados de la Guerra Civil Española, y 'Cuentos persas' (2018), que han sido traducidos a varios idiomas, incluyendo alemán, polaco, ruso, rumano e italiano.
Su labor no solo se limitó a la creación literaria, sino que también se caracterizó por su incansable defensa de la poesía, la memoria, la paz y el diálogo entre los pueblos. En una nota publicada en portada del periódico estatal 'Granma', se manifestó que Aitana Alberti 'deja un vacío inmenso en la cultura cubana' y será recordada como una ferviente activista cultural.
La noticia de su fallecimiento ha conmovido a la comunidad artística, que recuerda a Aitana no solo por su legado literario, sino también por su incansable lucha en pro de la expresión cultural y el entendimiento entre naciones. Su vida y obra permanecerán como un testimonio del poder de la poesía y la literatura para conectar a las personas más allá de las fronteras.




