La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el 2 de julio de 2026 la finalización del brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius. Este anuncio se produjo después de que la última persona que había estado en contacto con un infectado completara su periodo de cuarentena y diera negativo en la prueba de detección del virus, permitiéndole regresar a su hogar.
Información sobre el brote y su manejo
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que el brote se tradujo en un total de trece casos confirmados, de los cuales tres resultaron en fallecimientos. A lo largo de este periodo, más de 650 personas que habían estado en contacto con los infectados fueron monitoreadas por las autoridades de salud de un total de 33 países y territorios, asegurando que no se reportaron nuevos casos desde el 25 de mayo.
El número de casos asociados con este brote es significativamente inferior al promedio anual de infecciones por hantavirus a nivel global, que alcanzan decenas de miles. Sin embargo, la particularidad de esta situación radica en el potencial de transmisión interhumana de una cepa específica del virus, conocida como hantavirus andino, que hasta ahora ha sido documentada en casos aislados. Este tipo de contagio representa un riesgo que ha llevado a las autoridades sanitarias a mantener una vigilancia estrecha sobre la situación.
Expectativas futuras y lecciones aprendidas
Pese a las buenas noticias sobre este brote, Tedros enfatizó que el hantavirus sigue siendo una amenaza significativa para la salud pública, sobre todo en Sudamérica y en áreas donde el hantavirus es endémico. Según el director de la OMS, es crucial mantener una vigilancia continua y garantizar que existan planes de respuesta que permitan afrontar posibles brotes futuros. Estas declaraciones subrayan la importancia de no bajar la guardia en la lucha contra este virus y otros patógenos que puedan surgir.
El crucero MV Hondius, de bandera neerlandesa, partió el 1 de abril de 2026, zarpando desde el puerto de Ushuaia, en Tierra del Fuego, Argentina, hacia Cabo Verde, con escalas programadas en varias islas del Atlántico Sur. Tras confirmarse el brote de hantavirus, la embarcación tuvo que redirigir su ruta y atracar en Tenerife, donde el 10 de mayo se evacuó a más de 120 pasajeros en un esfuerzo por controlar la situación sanitaria.
Finalmente, el MV Hondius alcanzó el puerto de Róterdam el 18 de mayo, con un número reducido de tripulantes que permaneció bajo estricta cuarentena durante varias semanas. Hasta la fecha, el origen del contagio no ha podido determinarse, lo que agrega un componente de incertidumbre a la situación y la necesidad de continuar investigando los mecanismos de transmisión y prevención de esta enfermedad.




