Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, Ucrania ha adoptado estrategias innovadoras en la utilización de tecnología militar, destacando el uso de drones. Robert Brovdi, un comerciante de cereales ucraniano de origen húngaro, ha sido una figura central en este desarrollo. Con un simple dron Mavic, que originalmente había utilizado para grabar su boda, Brovdi comenzó a monitorizar los movimientos de las tropas rusas. Su éxito inicial lo llevó a adquirir múltiples dispositivos similares, lo que dio lugar a la creación de una unidad conocida como la Fuerza de Sistemas No Tripulados, que ha revolucionado la guerra moderna.