En los últimos años, la práctica de tomarse selfies ha proliferado notablemente, convirtiéndose en un fenómeno cultural particularmente relevante en la era digital. A pesar de la creciente popularidad de estas autofotos, persisten debates acerca de las motivaciones que impulsan a las personas a compartir su imagen en las redes sociales. En este contexto, un grupo de estudiantes de la Universidad Brigham Young ha llevado a cabo una investigación innovadora para desentrañar las razones detrás de este comportamiento social.

Clasificación de motivaciones: comunicadores, autobiógrafos y auto-publicistas

El estudio revela la existencia de tres grupos definidos, cada uno con motivaciones y características distintas en relación a la creación y difusión de selfies. Estos grupos han sido designados como 'comunicadores', 'autobiógrafos' y 'auto-publicistas'. A través de entrevistas a 46 participantes, los investigadores logran ofrecer una visión más matizada de esta cuestión, destacando que, contrariamente a lo que muchos críticos sugieren, no todos los usuarios de selfies son meros exhibicionistas.

El primer grupo, denominado 'comunicadores', se compone de aquellos usuarios que tienen como objetivo principal mantener el contacto con amigos, familiares y seguidores. Según la coautora del estudio, Maureen 'Mo' Elinzano, 'los comunicadores emplean los selfies como un medio visual para fomentar una conversación bidireccional y conectar emocionalmente con su red.' Este perfil pone énfasis en la interacción social, buscando compartir momentos significativos más que simplemente mostrar su apariencia.

El segundo grupo, los 'autobiógrafos', utiliza los selfies como un álbum fotográfico digital, archivando su vida a través de esta forma de expresión. A diferencia de los comunicadores, no sienten la necesidad de interactuar con su audiencia. Un ejemplo citado por los investigadores es el astronauta Scott Kelly, quien ha documentado su experiencia en el espacio a través de selfies, sin buscar necesariamente el diálogo con el público. Para estos individuos, los selfies representan momentos personales que desean recordar en el tiempo.

Por último, el grupo de 'auto-publicistas' coincide con la percepción más negativa que se tiene de los usuarios de selfies. Este perfil engloba a quienes son considerados exhibicionistas o narcisistas, aquellos que tienden a compartir de manera constante detalles de su vida personal en redes sociales. El coautor del estudio, Harper Anderson, describe a estos individuos como aquellos que 'se esfuerzan por presentar una imagen positiva de sí mismos, documentando cada aspecto de su día a día'. Un ejemplo paradigmático de este grupo es la influencer Kim Kardashian, que con su estilo de vida expuesto ha generado tanto admiración como críticas.

Este estudio, aunque preliminar, abre la puerta a nuevas discusiones sobre el uso de selfies en la sociedad contemporánea. Como señala el autor principal, Steve Holiday, este análisis no debe ser generalizado, pero sí proporciona un marco para entender mejor las motivaciones individuales detrás de una práctica tan común en el mundo digital actual. Con un incremento del uso de selfies que ha sido marcado por un crecimiento significativo desde su aparición, es imperativo considerar la diversidad de intenciones que pueden existir en la mente de quienes deciden capturar su autoimagen.