La Agencia Tributaria ha logrado aflorar 23.000 millones de euros en recaudación durante el último año gracias a una intensiva labor de inspección, marcando un 20% de incremento respecto al año anterior. Este notable aumento se ha sustentado en una serie de investigaciones centradas en aspectos como el uso de testaferros, la creación de empresas ficticias y los alquileres no declarados, elementos que han permitido a la administración contribuir a una mayor transparencia fiscal.
Efectuando un mayor control sobre grandes patrimonios y economía sumergida
De acuerdo con los datos proporcionados por la Agencia, los ingresos derivados directamente de actuaciones de control ascendieron a 11.101 millones de euros, un incremento del 7,6% con respecto a 2024. Este crecimiento también incluye 10.041 millones de euros por minoraciones de devolución y 1.600 millones generados a partir de declaraciones extemporáneas. En total, la agencia llevó a cabo más de dos millones de actuaciones, contribuyendo a detectar un 37% más de ventas ocultadas en la economía sumergida, lo que se tradujo en una recaudación adicional de 439 millones de euros.
Lucha contra el fraude en alquileres y criptomonedas
La Agencia Tributaria ha intensificado sus esfuerzos en la vigilancia de los alquileres no declarados, destacando que en la última década se han realizado campañas informativas que han generado ingresos de aproximadamente 120 millones de euros anuales. Estos avisos han contribuido a que más de 1.495.000 declaraciones incluyan rendimientos de capital inmobiliario, logrando un incremento de la base imponible en más de 9.900 millones de euros.
Adicionalmente, el enfoque sobre las criptomonedas ha aumentado, dado el creciente uso de estos activos digitales. En 2025, se recibieron datos de 34 entidades financieras que reportaron más de 40.600 cuentas vinculadas a más de 43.000 titulares. Este control fiscal busca prevenir las potenciales pérdidas tributarias asociadas a este fenómeno reciente, y se prevé que continúe la vigilancia activa sobre las transacciones en monedas virtuales.
Análisis de la deuda tributaria y mejoras en la gestión fiscal
A finales de 2025, la deuda pendiente de cobro se situó en 46.607 millones de euros, una cifra que representa una disminución del 7,2% respecto al año anterior. Sin embargo, es importante señalar que el 56% de esta deuda está actualmente suspendida debido a recursos y el 32% se encuentra en procesos concursales o aplazamientos, lo que dificulta su recaudación inmediata.
La Agencia Tributaria ha resaltado que no toda la deuda es exigible, lo que subraya la complejidad y los desafíos en la gestión de la recaudación fiscal. Este panorama sugiere la necesidad de continuar con las medidas de control y supervisión para asegurar el cumplimiento de las obligaciones tributarias, en un contexto donde el fraude fiscal representa un riesgo significativo para la economía nacional.




