La Autoridad Bancaria Europea (EBA) ha decidido mantener la regulación actual de los bonos contingentes convertibles (CoCos), en un contexto donde la banca europea podría enfrentar un déficit de capital que superaría los 20.000 millones de euros de llevarse a cabo reformas significativas a estos instrumentos financieros. Esta resolución se produce tras un proceso de análisis de tres años, en el cual se evaluaron distintas propuestas de modificación a la estructura y función de los CoCos, especialmente después de la crisis que afectó a Credit Suisse.
Contexto tras la crisis de Credit Suisse
La reciente decisión de la EBA pone fin a un intenso debate que comenzó tras el colapso de Credit Suisse, cuando salieron a la luz las debilidades de los CoCos, diseñados inicialmente para actuar como un colchón financiero en tiempos de crisis. Sin embargo, la caída del banco suizo reveló que estos instrumentos en realidad absorbieron pérdidas antes que las acciones ordinarias durante su rescate, lo que provocó una reevaluación de su eficacia y funcionamiento. La EBA considera que los cambios propuestos podrían tener un impacto negativo importante en un mercado ya maduro, una realidad que ha llevado a los reguladores europeos a cuidar lo que han llegado a considerar un sistema consolidado.
Implicaciones de no reformar los CoCos
Entre las opciones que la EBA evaluó se encontraban la eliminación radical de los CoCos, lo que habría requerido que los bancos compensaran la falta de estos instrumentos mediante capital de máxima calidad, una operación que podría haber puesto a varias entidades por debajo de las exigencias regulatorias. Los análisis realizados por la EBA señalaron que el peor escenario tras una reforma sería un déficit de capital de hasta 20.200 millones de euros, afectando a aproximadamente 56 entidades bancarias. En particular, algunas de las mayores instituciones financieras de Europa se verían especialmente comprometidas.
El mercado de los CoCos y las propuestas alternativas
Las investigaciones de la EBA han explorado una variedad de alternativas, que incluyen desde el rediseño completo de los CoCos hasta muriendo lentamente. Se consideró la posibilidad de ampliar el plazo de rescate, modificar el nivel de capital en el que se detonan, y establecer nuevos mecanismos de pago de cupones, pero todas estas propuestas encontraron obstáculos significativos que contrarrestarían el objetivo de reforzar la estabilidad del sector. La evidencia sugiere que estos instrumentos son una fuente confiable de financiamiento que ha logrado generar un amplio respaldo por parte de los inversores especializados.
Conclusiones y el enfoque internacional
Con la reciente determinación de la EBA, Europa se alinea con la tendencia de mantener el statu quo en el manejo de los CoCos, una decisión que contrasta con la radical postura adoptada por Australia, donde los reguladores han decidido abolir completamente los bonos contingentes convertibles. El futuro de estas herramientas en Europa sigue siendo incierto, pero la falta de cambios regulatorios refleja, en última instancia, una preferencia por la estabilidad en un entorno financiero volátil.




