La histórica factoría Fabra i Coats, ubicada en Barcelona, se transforma en un vibrante escenario para la creación artística contemporánea. Desde su cierre en 2005, el recinto ha servido de plataforma para la innovación cultural, y en esta ocasión, ha reunido a jóvenes talentos en el marco de un proyecto impulsado por el Gran Teatre del Liceu en colaboración con el Disseny Hub del Ayuntamiento de Barcelona.

El proyecto Òh!pera y su misión

Con un historial de éxitos en ediciones anteriores, el proyecto Òh!pera, dirigido por Àlex Ollé, busca reconsiderar los límites de la ópera al colaborar con el Festival Grec. Este enfoque innovador busca integrar el arte escénico en espacios no convencionales, un concepto que ha caracterizado el enfoque de la compañía La Fura dels Baus, de la que Ollé fue cofundador. En la presentación de estas nuevas obras, el público se convierte en un participante activo en la experiencia teatral.

El 2 de julio, el Espai Josep Bota fue testigo del estreno de la micro-ópera 'La vida por los cuernos', una reimaginación taurina del mito de Teseo. La compositora Anna Colom, conocida por su participación en la gira de 'El mal querer' de Rosalía, reunió en escena a dos voces destacadas: el cantaor Pere Martínez y la soprano Aseel Massaud, acompañados por el bailaor Rubén Heras y una selecta combinación de instrumentos. Esta propuesta intenta dar voz a la riqueza de la ópera flamenca, aunque dejó sin explorar plenamente el potencial lírico del mito original.

La siguiente obra, titulada 'Jo, núvol', compuesta por Sergi Puig Serna, desafió la percepción convencional de la ópera al basarse en un argumento de ciencia ficción adaptado de la novela 'Memòria d’Eco' de Alicia Kopf. La historia plantea un dilema contemporáneo sobre la digitalización de la memoria y la búsqueda de identidad a través de un servicio tecnológico. La instrumentación estuvo a cargo de un cuarteto que logró evocar un ambiente futurista, mientras que la dirección escénica de Lucia del Greco, junto con la iluminación de Helena Mateos-Serna y las coreografías de Ariadna Monfort, elevaron el impacto visual del espectáculo.

Finalmente, 'Opereta', obra del compositor Arnau Brichs, comenzó con una inusual escena de emergencia que capturó la atención del público desde el principio. El texto de Pol Guasch genera un diálogo surrealista entre un hombre atrapado en un limbo antes de su muerte y una divinidad irónica. Esta pieza destaca por su capacidad de mezclar sonoridades urbanas con momentos de trascendencia kitsch, bajo la dirección musical de Marcel Ortega i Martí.

Un impulso hacia el futuro de la ópera

La serie de tres micro-óperas representa un hito significativo en el desarrollo de nuevas voces en la escena operística española. Con un total de 17 micro-óperas presentadas hasta la fecha a través del programa Òh!pera, se ha logrado movilizar a cerca de 350 estudiantes y alrededor de un centenar de profesionales, quienes han sido parte esencial de este proceso creativo. Aunque las decisiones de amplificación de voces e instrumentos en las recientes obras puedan abrir espacios a críticas, el objetivo de este proyecto sigue siendo claro: repensar la ópera como un teatro total, capaz de adaptarse y evolucionar en respuesta a los desafíos contemporáneos.