El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, llevó a cabo el 30 de junio de 2026 una visita a las tropas israelíes destacadas en el sur del Líbano. Durante su encuentro, Netanyahu se mostró firme al declarar que Israel mantendrá su presencia en esta zona hasta que el grupo chiita Hezbolá, estrechamente vinculado a Irán, sea desarmado y deje de representar una amenaza. 'Les decimos a Irán y a Hezbolá: salgan de este lugar, ya no pertenecen aquí. Hay dos Estados soberanos que quieren vivir en paz', enfatizó el premier.

Un conflicto prolongado

Netanyahu reiteró la postura de su gobierno, afirmando: 'Nuestra postura está clara: no nos iremos del sur de Líbano hasta que la amenaza haya desaparecido'. Este mensaje se produce en un contexto complejo, marcado por la reciente firma de un acuerdo marco en Washington entre Israel y Líbano, que busca poner fin al conflicto. Sin embargo, el pacto contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes, dependiendo del desarme de Hezbolá, un aspecto que ha generado críticas por parte del grupo armado.

Acompañado del ministro de Defensa, Israel Katz, Netanyahu aprovechó la ocasión para motivar a las tropas en lo que se denomina la 'zona de seguridad', un área que ha sido objeto de desplazamientos forzados de sus habitantes. Durante su discurso, el primer ministro se refirió a los esfuerzos de Israel en la región, afirmando: 'Lo principal que hemos hecho es crear zonas de amortiguación, zonas de seguridad, no de nuestro lado de la frontera, sino del otro'. Destacó además la labor del ejército en la destrucción de 'túneles terroristas' y la erradicación de 'aldeas terroristas'.

Esta fue la primera visita de Netanyahu a la región desde abril, y en su mensaje a los soldados, insistió en la defensa como la prioridad: 'Si ustedes mismos reconocen una amenaza a su seguridad, a sus vidas, a sus soldados, actúen. No esperen. Actuar es una directiva inquebrantable'. En ese sentido, el primer ministro advirtió que Hezbolá estima contar con aproximadamente 12,000 cohetes y misiles en su arsenal, subrayando la gravedad de la situación.

El costo humano del conflicto

Desde el inicio de la actual ofensiva israelí en marzo, el conflicto ha cobrado un alto costo humano. La agencia de noticias AFP reporta que más de 4,000 civiles libaneses han perdido la vida y más de un millón se han visto forzados a abandonar sus hogares. En contraste, el lado israelí ha reportado la muerte de cuatro civiles y 32 soldados en el mismo período. Esta escalada del conflicto resalta la urgencia de buscar soluciones diplomáticas y la necesidad de abordar las raíces del enfrentamiento en la región.