Cuatro días después del devastador doble terremoto que arrasó amplias zonas de Venezuela, la cifra de víctimas con nacionalidad española se ha incrementado, con un trágico balance de nueve fallecidos y 131 compatriotas que aún se encuentran desaparecidos. Esta situación ha sido confirmada por el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado emitido el día de hoy.
Dificultades en la búsqueda de desaparecidos
A pesar de que aproximadamente 147,000 españoles residen en el país, hasta el momento solo se ha conseguido información sobre un número reducido de ellos. Las labores de rescate y localización de los afectados se ven complicadas por el deterioro de las infraestructuras y por las dificultades de acceso a las áreas más golpeadas. La tragedia ha causado ya más de 1,430 muertes y más de 3,238 heridos en toda la nación.
El caso de la familia Hernández Taberneiro
Uno de los casos más preocupantes es el de Yhosvany Hernández y Adela Taberneiro, junto a sus dos hijos, quienes se desplazaron a Venezuela desde Marín, Pontevedra, para visitar a sus familiares. Alarmados por su ausencia, el colegio de sus hijos alertó al Ayuntamiento sobre su desaparición desde su llegada al país. La familia se alojaba en un edificio en Caraballeda, una zona gravemente afectada por los sismos. Según informan conocidos, los esfuerzos de rescate en el área han resultado infructuosos hasta ahora, con muchas víctimas encontradas en niveles superiores del inmueble.
Impacto en la comunidad canaria
Entre las víctimas se encuentra Isabel Jara Noda, conocida como Chabela, quien era la delegada del Gobierno de Canarias en Venezuela y presidenta del Consejo de Residentes Españoles. Su fallecimiento ha sido un duro golpe para la comunidad canaria en el país, dado su compromiso con la atención a emigrantes y sus descendientes. Jara, recordada por su dedicación y por su cercanía con los compatriotas, deja un profundo legado en la diáspora canaria, que históricamente ha mantenido fuertes lazos con Venezuela.
Otro caso trágico: Alazne Solabarrieta
Alazne Solabarrieta Lecea, de 65 años y de ascendencia vasca, también ha sido confirmada entre las víctimas tras el colapso del edificio donde residía. Su pareja, Koldo Olalde, logró sobrevivir aunque recibió múltiples heridas. Solabarrieta es recordada no solo por su conexión familiar con figuras sociales en Euskadi, sino también por su contribución a fomentar la cultura vasca en Venezuela.
La situación de otros desaparecidos
El paradero de María Koro Barriola, de familia originaria de San Sebastián, también es incierto. Su familia ha intentado establecer contacto sin éxito, lo que ha generado preocupación en su círculo cercano. La comunidad vasca en Caracas, con la colaboración de jóvenes voluntarios, ha organizado esfuerzos por localizarla, aportando herramientas para las labores de búsqueda en la devastada área de La Guaira.
Solidaridad y asistencia
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha transmitido sus condolencias a las familias de las víctimas y ha puesto en marcha líneas de emergencia consular para brindar asistencia. A medida que se intensifican los esfuerzos de rescate, la comunidad internacional observa con creciente preocupación el impacto humanitario que ha dejado esta catástrofe, resaltando la necesidad de ayuda coordinada para las zonas devastadas.
La grave situación en Venezuela, exacerbada por la escasez de recursos y el deterioro de la infraestructura, plantea importantes retos para el gobierno y la comunidad internacional, que deben colaborar para restablecer la normalidad y proporcionar apoyo a las víctimas y sus familias en estos momentos difíciles.




