En un período de seis meses, el curso impulsado en noviembre por Endesa y la Federación Española de Baloncesto (FEB) ha demostrado ser una solución efectiva para enfrentar el preocupante fenómeno del abandono deportivo entre las adolescentes. Con más de 650 entrenadores inscritos, esta formación ha comenzado a generar un impacto positivo en cerca de 7,000 jóvenes que se benefician de entrenar semanalmente con técnicos capacitados bajo esta iniciativa.

Un enfoque fundamentado en la retención

La preocupación por la deserción de deportistas en formación, especialmente entre las chicas, fue el motor detrás de este proyecto. Tal como señala Daniel Sainz, director del Área Deportiva de la FEB, el informe "Basket Girlz" de 2021 evidenció que un número significativo de jóvenes abandonaban el baloncesto en etapas cruciales de su desarrollo. "Nuestra meta es ofrecer conocimiento especializado que ayude a contrarrestar esta tendencia negativa", afirmó Sainz, subrayando la relevancia de esta formación en el desarrollo del deporte femenino.

El curso contempla módulos que son parte de la plataforma de formación continua de la FEB y otorga créditos optativos que pueden ser utilizados para la obtención de títulos oficiales de entrenador. Estos incluyen desde el nivel básico, válido para la formación de equipos en categorías tempranas, hasta el título superior que certifica a los profesionales para dirigir equipos a nivel nacional.

Desarrollo de habilidades interpersonales

Mar Rovira, exjugadora de baloncesto y psicóloga deportiva, fue quien diseñó el contenido del módulo. En su opinión, los entrenadores deben adoptar una perspectiva que les permita identificar las causas sociales del abandono deportivo. "El 50% del rol de un entrenador en categorías formativas es la motivación", asegura Rovira, quien enfatiza que el compromiso emocional precede al racional en la retención de las jóvenes deportistas.

El curso no solo ofrece una base teórica sólida, sino que también enfatiza la necesidad de crear un ambiente donde las jugadoras sientan el deseo de regresar al entrenamiento. Con esta visión, el objetivo es elevar su competitividad y fomentar su desarrollo personal.

Impacto en los entrenadores novatos

Erika Villanueva, entrenadora del Basket Cervantes en Ciudad Real, inició su carrera en la dirección de equipos buscando formarse en el curso Basket Girlz. "Antes, pensaba que el abandono se debía simplemente a que las chicas perdían el interés o cambiaban de prioridades. Gracias a esta formación, ahora comprendo mejor la complejidad detrás de esta problemática", comenta Villanueva, con un renovado enfoque sobre el tema.

Esta iniciativa ha atraído la atención de entrenadores de toda España, mostrando un equilibrio en la participación entre hombres y mujeres, lo que refleja el compromiso compartido por mejorar el entorno del baloncesto formativo. Sainz destaca que el compromiso de entrenadores bien formados resulta fundamental para abordar este desafío de forma efectiva.

Abordar la influencia externa

El módulo del curso aborda aspectos cruciales como la comunicación, la autoestima y la gestión emocional, con un enfoque en identificar señales que indican la desconexión de las jóvenes con el deporte. Villanueva enfatiza que el entorno familiar y social juega un papel determinante. "La formación subraya que el triángulo formado por familia, amigos y entrenadores influye directamente sobre la motivación y, en consecuencia, sobre la continuidad en el deporte de las chicas", apunta.

Los entrenadores deben adoptar una mirada más empática y comprensiva ante las dificultades que enfrentan las jugadoras para equilibrar sus estudios, vida social y deportes. Villanueva insiste en que "no siempre el problema radica en el compromiso de las jugadoras", subrayando la necesidad de apoyo en su entorno para paliar esta complejidad.

Fomento del bienestar y autoconfianza

Villanueva, quien ha culminado con éxito el curso, resalta que su principal aprendizaje ha sido priorizar el bienestar de las jugadoras, utilizando el baloncesto como un medio de crecimiento personal. Aunque reconoce que aún hay mucho por hacer, destaca que la buena recepción del curso refleja un cambio de paradigma en el deporte femenino, que ahora tiene en cuenta tanto las necesidades deportivas como las emocionales.

El programa Basket Girlz, por tanto, está comprometido a seguir promoviendo la práctica deportiva entre las adolescentes, asegurando que encuentren motivaciones y razones para continuar jugando al baloncesto en una etapa donde muchas optan por alejarse de él. El enfoque de la iniciativa podría ser la clave para transformar no solo el baloncesto, sino la vida de muchas jóvenes deportistas.